Asociación Tobías

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La Asociación Tobías se constituye en Madrid (España) el 4 de febrero de 1997, fruto de un trabajo que llevaba desarrollándose desde 1993.

Es una Asociación de carácter benéfico-particular sin ánimo de lucro, que se acoge a lo dispuesto en la Ley 191/64, de 24 de diciembre y normas complementarias del Decreto 1440/65, de 20 de mayo. Inscrita en el Registro de Asociaciones de la Comunidad de Madrid con el nº 16.401. La actividad que se desarrolla en la Asociación Tobías está reconocida por la Comunidad de Madrid que, desde los inicios del proyecto cuenta con la correspondiente inscripción, nº de E1469.6, en la sección I del Registro de Entidades de Acción Social y Servicios Sociales de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales.

La finalidad de la Asociación Tobias es la de crear Comunidades Socioterapeúticas, para personas adultas necesitadas de cuidados especiales, basadas en la Socioterapia Antroposófica desarrollada por Rudolf Steiner, doctor en filosofía (1861-1925).  La Asociación Tobías es miembro fundador de la FPCS Federación Hispano Portuguesa de Pedagogía Curativa y Socioterapia, constituida el 5/7/2012, formando así parte activa de la red internacional que trabaja por valores, ideales y principios que emanan del movimiento de Pedagogía Curativa y Socioterapia, activo en muchos rincones del planeta. Las Instituciones firmantes de la Federación son:

  • Casa de Santa Isabel. Portugal
  • Asociación Socioterapéutica de Almeida. Portugal
  • Asociación San Juan. España
  • Asociación Tobías. España

La FPCS Federación Hispano Portuguesa de Pedagogía Curativa y Socioterapia es a su vez miembro de ECCE (European Cooperation in Anthroposophical Curative Education an Social Terapy)

El nombre de la asociación

El nombre de la asociación refiere a la historia bíblica recogida en el Libro de Tobías. Tobías extrae de un pez, que pretende devorarlo, el remedio para solucionar las dificultades que encuentra en su propia vida. El pez es aquí símbolo de las dificultades que el hombre debe acoger y de las que recibe la ayuda para superarlas. Ante un problema podemos adoptar dos posturas: huir de él o enfrentárnoslo. Al hacer lo último percibimos que, superando los obstáculos, somos otra persona. Ellos ayudan al crecimiento de nuestras facultades y a que lleguemos a la conciencia, a la fe y a la confianza en nosotros mismos. La Asociación Tobías trabaja desde 1997 con personas con discapacidad intelectual y, en algunos casos, también física, propiciando una “convivencia terapéutica” a través de la cual se pretende ofrecer los medios y el ambiente familiar de calor, apoyo, seguimiento y protección de dichas personas.

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Nuestros Valores Desde el reconocimiento de que somos el caparazón de un Ser eterno

Fidelidad

A lo que somos y a veces no vemos. La imagen del espíritu que vimos una vez en el otro; mantener en nuestros pensamientos que, ni decepcion, ni ilusión me la deben robar. Y esforzándonos en este camino hacia la fidelidad, los seres humanos se acercarán más unos a otros, con la fuerza protectora de los ángeles.

Compresión

Del ser que somos, a pesar de nuestras dificultades para manifestamos.

Confianza

En que juntos podemos salir de las dificultades que tengamos.

Madurez

Que nos llega al salir e independizarnos de la familia, gracias a encontrar una comunidad de "socioterapia".

Disponibilidad y compromiso

De los miembros que formamos el acompañamiento y la responsabilidad de hacerle reconocer su destino, el de nuestro compañero con discapacidad, y de ayudarle a vivirlo con dignidad.

Respeto

A la dignidad humana, que todos llevamos con nosotros. Y al SER ETERNO que somos.

Paciencia

Los unos con los otros. Con la "perseverancia" ante las dificultades y en la consecución de los objetivos propuestos.

Compromiso

De seguir juntos en lo bueno y en lo malo, pues es el medio para crecer juntos.

Integración
inclucusión

Que consiste en "individualizar", no en normalizar. Que cada uno encuentre su camino, pues no todos somos iguales.

Comunidad

La verdadera integración consiste en encontrar una comunidad de personas que, conviviendo, estén dispuestos a compartir alegrías y tristezas, éxitos y problemas.

Porque para nosotros la discapacidad es:

Las habilidades humanas de la persona con discapacidad son reconocidas y se hacen grandes esfuerzos para tratarla.

Vemos que es algo más que su apariencia física. Es algo más que su cuerpo y emociones, algo más que las palabras que pueda o no pronunciar. Incluso más que sus logros. En su apariencia es, meramente, el caparazón exterior de un Ser eterno.

Es una persona que está "discapacitada", no que es "discapacitada".

"Amar" no es poseer, sino dar sin miedo a perder.

Agarra el pez, no lo dejes escapar

TOBIAS extrae del pez, que se lanza a devorarlo, la medicina que puede curar a Sara y a Tobit. El pez es aquí símbolo de las dificultades que el hombre debe acoger y de los que recibe la ayuda para superarlas. Ante un problema podemos adoptar dos posturas: huir de él o enfrentárnoslo.

Al hacer lo ultimo, percibimos que, superando los obstáculos, somos otra persona. Las personas con necesidades de cuidados especiales ayudan al crecimiento de nuestras facultades y a que lleguemos a la conciencia, a la fe y a la confianza en nosotros mismos.

Y, tal como dijo R. Steiner: "La sabiduría es sufrimiento cristalizado".

"El hecho de que en tu vida puedas dar algo a otros, sin importar lo pequeño que esto pueda parecer en ocasiones, está directamente relacionado con los dolores y sufrimientos que llevas contigo. Todo lo bueno procede del sacrificio." -Bernard Lievegoed-

Ésta es nuestra esperiencia, da sentido a nuestro trabajo y nos ha fortalecido.

Karl König

Podría ser que las personas con discapacidad psíquica fuesen las semillas de la sanación, de la vida social de nuestro tiempo.

Para que eso fuese así, hay que tener suficiente imaginación para concebir que ellos son tan indispensables como nosotros.

Se nos revela en su ser alguna cosa que en ellos es más ardiente que en los que nos decimos normales, y eso es lo eterno del ser humano. El elemento infantil que se encuentra en todo artista verdadero y que subsiste en cada uno de ellos.

He aquí la semilla que hoy día se necesita.

Visto bajo esta perspectiva, la persona con discapacidad psíquica no es un ser sin valor, aparece como un don para nuestra civilización.

Dejémosles actuar, dejémosles expresarse para así recibir su amor, tal como ellos reciben el nuestro.

Karl König